Firmes en la fe

www.firmesenlafe.com



Cuidando al Necesitado en el Nuevo Testamento
“porque tuve hambre, y me diste de comer”
Mateo 25:31-46 (esp.35)

Ferrell Jenkins
Versión al Español por Armando Ramírez (Septiembre 2008)

Introducción:

  1. En la gran enseñanza sobre el juicio, Jesús muestra que seremos juzgados sobre la base de nuestro trato con el hambriento, el sediento, el extraño, el desnudo, el enfermo y el encarcelado.
  2. Muchos de nosotros tendemos a depositar gran énfasis sobre la pureza y la certidumbre. Es correcto hacerlo. Pero, tendemos a descuidar mostrar compasión humana. Debiéramos hacer una cosa, pero no descuidar la otra (Mat.23:23).

I. LA DISTINCIÓN ENTRE LA ACCIÓN INDIVIDUAL Y LA ACCIÓN DE LA IGLESIA

La Biblia establece una distinción entre la acción individual y la acción de la Iglesia (la acción Congregacional, colectiva o grupal). Esto es claramente en la diferencia entre el dinero individual y el dinero de la Iglesia.

  1. El dinero Individual es levantado por medio del trabajo honesto (Efe.4:28). El dinero de la Iglesia es levantado por las ofrendas voluntarias de los miembros (1 Cor.16:1-2; 2 Cor.9:6-7).
  2. El individuo supervisa sus propios fondos (Hech.5:4). Los fondos de la Iglesia son supervisados por los Ancianos (Tito 1:7; Hech.11:30).
    1. La contribución dada con alegría (1 Cor.16:2; 2 Cor.9:7)
    2. El pago de los impuestos (Rom.13:7)
    3. Proveer para la familia (1 Tim.5:8, 16)
    4. Mantener buenas obras (1 Tim.6:18; Gál.6:10; Efe.4:28; Stg.1:27; 1 Jn.3:17-18; Luc.10:30-36). Observe el ejemplo de Pablo en Efeso (Hech.20:34-35)
  3. La Iglesia puede usar su dinero en las siguientes formas:
    1. Predicando el evangelio para edificar a los santos y alcanzar al perdido (Fil.4:15-16; 2 Cor.11:8).
    2. Ayudando a los santos necesitados (Hech.4:32-34, et al.)

II. LA ENSEÑANZA DEL NUEVO TESTAMENTO SOBRE LA OBRA BENEVOLENTE

 A. El discípulo individual de Cristo reúne las necesidades de su prójimo.

  1. Debiéramos amar a todos los hombres, aun a los que eligen ser nuestros enemigos. Dios envía buenas bendiciones (sol y lluvia) sobre el malo (Mat.5:43-48). Él provee lluvia y tiempos fructíferos aun sobre los que le rechazan (Hech.14:17).
  2. El Juicio será sobre la base del trato moral del necesitado, etc. (Mat.25:35-40)
  3. Jesús alabó al Samaritano que cuido del hombre que cayó en manos de salteadores (Luc.10:30-36)
  4. Bernabé vendió una porción de terreno para ayudar a los necesitados en Jerusalén (Hech.4:36-37)
  5. Dorcas abundaba “en buenas obras y en limosnas” (Hech.9:36, 39)
  6. Pablo mostró por su mismo ejemplo que los Cristianos debieran trabajar duro y ayudar al débil. Él cita a Jesús habiendo dicho, “Más bienaventurado es dar que recibir” (Hech.20:34-35).
  7. La casa de Estéfanas fue alabada porque “ellos se han dedicado al servicio de los santos”. Otros son exhortados a ayudar en semejante obra (1 Cor.16:15-16).
  8. Debemos hacer el bien a todos los hombres, y especialmente a los que son de la familia de la fe (Gál.6:10).
  9. El Cristiano debe trabajar para ser capaz de compartir con los que tienen necesidad (Efe.4:28)
  10. El Cristiano debe ayudar a las viudas dependientes (1 Tim.5:16)
  11. Debemos hacer el bien, ser ricos en buenas obras, generosos y listos para compartir (1 Tim.6:18).
  12.  Debiéramos hacer el bien y compartir (Heb.13:15-16)
  13. La religión pura incluye visitar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones (Stg.1:26-27).
  14. Es una fe muerta el fallar en proveer para el necesitado con las necesidades básicas (Stg.2:15-18).
  15. Debemos amar en hecho y en verdad, estando dispuestos a ayudar a los que están en necesidad con los bienes de este mundo (1 Jn.3:17-18).

  B. La Iglesia local cuida de sus propios miembros que están en necesidad.

  1. Los primeros creyentes en Jerusalén vendieron propiedades y posesiones para compartir con los que estuvieron en necesidad (Hech.2:44-45; 4:32-34). No hubo una persona necesitada entre ellos (4:34).
  2. Cuando la viudas habían sido descuidadas ellos hicieron esfuerzos especiales para corregir la situación (Hech.6:1-6)
  3. La Iglesia debe cuidar de las que en verdad son viudas (1 Tim.5:16). La “que en verdad es viuda” es una mujer que no tiene quien mas le pueda proveer.

  C.  Las Iglesias locales ayudaron a otras Iglesias locales.

  1. Durante el reinado del Emperador Romano Claudio (41-54  D. C.) Cuando un hambre afectó a los hermanos en Judea, los discípulos en Antioquía determinaron enviar una contribución para su auxilio (diakonia; Hech.11:27-30). Ellos la enviaron a los ancianos por manos de Bernabé y Saulo. Esta hambre ocurrió cerca del año 46 D. C. Helena, reina de la provincia de Abilene, vino a Jerusalén durante esta hambre. Josefa nos dice que ella buscó grandes cantidades de grano de Egipto e higos secos de Chipre para ayudar a alimentar al pueblo (Antigüedades de los Judíos 20:49-53).
    1. Sabemos que hubo Iglesias a los largo de Judea (Gál.1:22; 1 Tes.2:14), además de la Iglesia en Jerusalén.
    2. La obra principal de los ancianos (supervisores) es atender las necesidades espirituales de la Iglesia (Hech.20:28-29;  1 Ped.5:1-2). Los ancianos sabrían que miembros en la congregación estaban en necesidad.
    3. Considerando el registro de Hechos 6, concluimos que los diáconos ayudarían en la distribución de los fondos (Fil.1:1).
  2. Cerca de 11 años mas tarde, durante el reinado de Nerón (54 D. C.), Las iglesias de Macedonia y Acaya enviaron una contribución para los pobres entre los santos en Jerusalén (1 Cor.16:1-2; Rom.15:25-26; 2 Cor.8-9). Cada Iglesia hizo su propia decisión sobre que tanta ayuda enviarían y seleccionaron sus mensajeros quienes trasportarían los fondos.

D. No hay ningún ejemplo en el Nuevo Testamento de Iglesias enviando contribuciones a organizaciones humanas benevolentes a través de las cuales hacer su obra. Y ellos no enviaron la contribución a una Iglesia patrocinadora capacitándola para realizar una obra más grande que pudiera manejarse por sus propias fuentes.

Conclusión:

    1. Como tengamos oportunidad, hagamos bien a todos los hombres.
    2. Respetemos las limitaciones que Dios han colocado sobre “la Iglesia” tocante a la benevolencia (Congregacional).
    3. Reconozcamos  la suficiencia de la Iglesia para realizar la obra que Dios le ha ordenado hacer. 

Nota: Hay varias lecciones en La Iglesia Primitiva que tratan con el material en este bosquejo. Verifique en www.BibleWorld.com/jenk-ec.pdf   Ferrell Jenkins  01/01/85. Revisión: 10/22/07 Codigo: Sermones/S4Cuidando al Necesitado.vp
Herramientas de Estudio Bíblico en el Internet: www.BiblicalStudies.info
 o www.BibleWord.com

www.firmesenlafe.com - Colosenses 1.23 | © Copyright 2007-2008, FIRMES EN LA FE. All Rights Reserved. Un Sitio Web de Alfredo Chee Amador.