Escríbenos / Firmes en la fe - Febrero 2008
El pacto de Dios con el hombre
(Tomado de “Cristo en vosotros la esperanza de Gloria” por: Bob & Sandra Waldron)
PROPÓSITO:
Esta lección enfatiza que Dios ha tenido siempre un plan con el hombre y que básicamente el acuerdo ha sido siempre el mismo. Se estudiarán algunos detalles del pacto que hizo Dios con Israel en el monte de Sinaí. Muchos pasajes a través de la Biblia se escogen para hacer hincapié en el punto de que los términos básico del pacto no pertenecen a un escritor o a una era de la Biblia en particular.
Plan:
Primero estudiaremos lo que es un pacto. Luego escogeremos algunos versos que mencionan a través de la Biblia el acuerdo básico que Dios tuvo con el hombre, estudiaremos cómo Dios estableció su pacto con Israel.
RECUERDE:
Hay muchos versos en esta lección que uno no puede estudiar a profundidad en una sesión. Para lograr el propósito de esta serie de lecciones será mejor leer el pasaje, y luego brevemente tomar nota del contexto, y luego seguir con en siguiente pasaje. Todos los pasajes establecen el mismo punto - que en el pacto de Dios con el hombre la relación básica siempre ha sido – Yo seré tu Dios y vosotros seréis mi pueblo.
I. Definición de “pacto”.
A través de las edades Dios ha definido siempre su relación con el hombre por medio de un pacto. El pacto básico no cambia. Refleja el plan de Dios para el hombre. Desde las primeras páginas del Antiguo Testamento hasta el las últimas páginas del Nuevo Testamento el pacto es el mismo. Yo seré tu Dios; y vosotros seréis mi pueblo. Pensemos por un momento en la palabra pacto. Luego trazaremos este pacto a través de la Biblia. Finalmente estudiaremos el pacto que Dios hizo con Israel.
Un pacto se refiere a un acuerdo. La palabra que se usa en el Antiguo Testamento para pacto viene de la palabra hebrea berith, que posiblemente venga de la palabra grillo o cadenas, por lo tanto lo que obliga. Hay una mayor probabilidad de que provenga de una raíz que significa comer. La manera en que se hacían los pactos en la antigüedad apuntan hacía esta última definición. Según avancemos en la lección, usaremos la palabra pacto, acuerdo, contrato etc. Para referirnos a este termino.
En el Nuevo Testamento la palabra pacto viene de la palabra griega “diatheke”. Esta es palabra que los judíos escogieron para traducir la palabra hebrea “berith” en la versión LXX del Antiguo Testamento. La palabra que generalmente se usaba en el griego común para pacto era suntheke. ¿Por qué los judíos no escogieron esta última palabra? Porque Diatheke sugiere un testamento y así se usa en el Nuevo Testamento. También los judíos usaban esta palabra para pacto porque sintieron que era necesario mostrar que este pacto no era entre iguales. Se originó en Dios, luego se ofreció a los hombres. Los hombres podían aceptar o rechazar el acuerdo, pero de ningún modo podían cambiarlo.
II. ¡El pacto de Dios con el hombre siempre ha tenido que ver con la relación básica siempre ha sido la misma! "Yo seré vuestro Dios; vosotros seréis mi pueblo".
Cuando Dios envió a Moisés para que librara a Israel, Moisés y Aarón enfrentaron problemas inmediatos. Faraón incrementó drásticamente la carga al pueblo (Ex. 5:4-21), y los israelitas se llenaron de resentimiento y amargura contra ellos, porque sus problemas fueron causados por la petición que hicieron al faraón. (Ex. 5:20-21).
Dios animó a Moisés, diciéndole que El libraría a Israel - "Y os tornaré por mi pueblo y seré vuestro Dios" (Ex. 6:7).
Cuando Israel llegó al monte Sinaí, el mismo acuerdo, en palabras un poco distintas, fue ofrecido a Israel. "Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí. Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel (Ex. 19:4-6).
Todo la gente en la tierra es de Dios, pero Israel sería el tesoro especial de Dios, un reino de sacerdotes, y gente santa. ¡Qué claro se ve expresado el plan de Dios en este ofrecimiento! ¿Cómo sería Israel el tesoro especial de Dios? ¿Qué tuvo que ver eso con ser ellos un reino de sacerdotes y una nación santa? Considere el asunto. Planteamos estas preguntas para que las tengamos en nuestra mente. Y las iremos contestando después.
El pacto que se había ofrecido a Israel fue hecho unos días después (Ex. 24:1-11). La siguiente declaración básica del acuerdo era: "Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios" (Ex. 29:45). Note que aquí, en lugar de decir que Israel sería Su pueblo, dice que El habitaría entre los hijos de Israel. En otras ocasiones también se hizo esta substitución. Israel sería el pueblo de Dios en la medida que El pudiera habitar entre ellos.
En el libro de Levítico, especialmente al principio del capítulo 18, encontramos la declaración, "Yo soy Jehová vuestro Dios", una y otra vez. Esta declaración se debe considerar como una versión abreviada del acuerdo entre Dios e Israel. Su Dios era santo. ¿Qué significaba eso para ellos? "Santos seréis porque santo soy yo Jehová vuestro Dios" (Lev. 19:2).
Cerca de cuatro docenas de veces se encuentra en Levítico la declaración, "Yo soy Jehová" o su equivalente. Dios dice, "Y andaré entre vosotros, y o seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo" (Lev. 26:12).
Otros versos que se deberían leer son Deuteronomio 7:6-11; 14:1-2; 26:16-19; 29:12-13; Josué 24:1428. Sin embargo, para continuar examinando este pacto a través de la Biblia, iremos a Jeremías el profeta. Por medio de él. Dios reprendió a Su pueblo por no guardar la parte del pacto que les correspondía. "Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien. Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron en sus propios consejos, en la dureza de su corazón malvado, y fueron hacia atrás y no hacia adelante" (Jer. 7:23-24). Por medio de Jeremías Dios enfatizó el hecho de que Israel había roto su pacto con Dios (11:10). El también enfatizó que la manera en la que Israel podría ser el pueblo de Dios era obedecer Su voz. "Y les dirás tú: Así dijo Jehová Dios de Israel: Maldito el varón que no obedeciere las palabras de este pacto, el cual mandé a vuestros padres el día que los saqué de la tierra de Egipto, del horno de hierro, diciéndoles: Oíd mi voz, y cumplid mis palabras, conforme a todo lo que os mando; y me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por Dios" (Jer. 11:3-4).
Hablando de la restauración de Israel después de la cautividad, Dios dijo, "Y les daré corazón para que me conozcan que yo soy Jehová; y me serán por pueblo, y yo les seré a ellos por Dios; porque se volverán a mí de todo su corazón" (Jer. 24:7). Léase también Jeremías 30:22; 31:1.
Como Judá estaba de hecho derrumbándose, Dios hizo la promesa hermosa y profunda de un nuevo pacto en el cual El dijo que el nuevo pacto sería diferente al pacto hecho en el tiempo del Exodo. Este nuevo pacto todavía incorpora la antigua promesa, "yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo" (Jer. 31:33b), pero tres cosas enfatizó Dios como características de su nuevo pacto: [1] "Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón" (31:33). [2) "Y no enseñara ya nadie más a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande" (31:34a). [3] "porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado" (Jer. 31:34 b). En las lecciones 5 y 6 estudiaremos a fondo la conmovedora promesa de este nuevo pacto. Léase también Jeremías 32:38.
El libro de Ezequiel es similar al de Jeremías en algunos aspectos. Ambos tratan la caída del pueblo de Dios, y ambos hablan del nuevo orden que Dios establecería. Hablando acerca de este nuevo orden Dios dijo a través del libro de Ezequiel, "Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios" (Ezeq. 11:19-20). El nuevo orden de Dios sería para el pueblo cuyo corazón fuera blando e impresionable para someterse a la voluntad de Dios. Léase también 14:11 y 34:30; 37:23.
Dios prometió que algún día David sería rey sobre el pueblo de Dios y que Dios haría un pacto con su pueblo, un pacto de paz. Esta promesa no se refería al David literal, sino al Cristo que fue hijo de David. Dios también prometió: "Estará en medio de ellos mi tabernáculo, y seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo" (Ezeq. 37:27). Este pasaje es probablemente el que Pablo cita en 2 Corintios 6:14-7:1.
Antes de entrar al Nuevo Testamento necesitamos observar un pasaje en Oseas, el cual estudiaremos más adelante en nuestra siguiente lección. "Y dijo Dios: Ponle por nombre Lo-ammi, porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo seré vuestro Dios. Con todo, será el número de los hijos de Israel como la arena del mar, que no se puede medir ni contar. Y en el lugar en donde les fue dicho: Vosotros no sois pueblo mío, les será dicho: Sois hijos del Dios viviente" (Oseas 1:9-10). En estos versículos vemos que la promesa básica de Dios es:"Yo seré su Dios y ustedes me serán por pueblo". Sin embargo, el Israel antiguo no cumplió la promesa que le había hecho a Dios, y Dios lo rechazó para que no fueran ya Su pueblo.
Me temo que los cristianos de hoy en día no estén tan conscientes como debieran de su relación de pacto con el Padre. Permítanme afirmar enfáticamente que nosotros sí tenemos un acuerdo con Dios que debemos cumplir. "¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo. Por lo cual. Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré, Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso. Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios" (2 Cor. 6:16-7:1).
El último pasaje de la Biblia que declara la esencia del acuerdo que Dios hizo con el hombre, está al final del último libro de la Biblia. "....He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y el morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios" (Apoc. 21:3). Así, al final, el antiguo pacto será consumado; la promesa de la antigüedad se hará realidad.
Hemos visto todos estos pasajes porque es necesario observar que aquel antiguo pacto no fue exclusivo de un escritor bíblico, ni de una página de la Biblia. A través del extenso espacio histórico de la Biblia y en manos de muchos y diferentes hombres, la relación involucrada en el pacto de Dios fue definida exactamente en los mismos términos. El malentendido fundamental de Israel con respecto a este pacto y sus ramificaciones, les impidió guardarlo y por lo tanto, que segaran los beneficios que pudieran haber disfrutado. El resto de la lección, lo utilizaremos para estudiar los términos del pacto que Dios hizo con Israel.
III. El pacto de Dios con Israel.
Cuando Dios sacó a Israel de Egipto, fue así porque ellos serían su pueblo (Ex. 6:7). En el monte Sinaí El les ofreció la oportunidad de que fueran Su pueblo especial (Ex. 19:5). El les dijo que para mantener este pacto con El se requeriría que ellos fueran un reino de sacerdotes y una nación santa (Ex. 19:6). Israel, sin embargo, escogió ignorar esa parte del pacto.
Cuando Moisés juntó al pueblo y les dijo la proposición de Dios, ellos dijeron; "Todo lo que Jehová ha dicho, haremos" (Ex. 19:8). Dios se complació y siguió adelante con el siguiente paso. El mismo bajaría y hablaría al pueblo. De esta manera el mismo podría decirles los mandamientos que necesitaban guardar, y también podría poner Su temor en los corazones de ellos.
El tercer día Dios descendió sobre la cumbre del monte Sinaí. El monte humeaba y se estremecía en gran manera. Una espesa nube cubrió la cumbre del monte y vinieron truenos y relámpagos. El pueblo estaba listo. Fueron establecidos límites estrictos para prevenir que alguna persona o algún animal se acercaran al monte (Ex. 20).
Entonces habló Dios. Como la poderosa voz de Dios llenaba la llanura que estaba ante el monte, el terror sobrecogió el corazón de la gente. "YO SOY JEHOVA TU DIOS". Les fueron dados todos los mandamientos - diez de ellos. Estos mandamientos constituirían el fundamento de la ley (Deut. 4:13). Todos los demás mandamientos de la ley de Moisés serían meras amplificaciones de estos diez mandamientos.
El pueblo estaba tan atemorizado que ellos pidieron que Dios ya no les hablara directamente, sino que solamente hablara a Moisés, y ellos oirían sus palabras. Esta respuesta le agradó a Dios, porque El sabía cuán importante sería la reverencia hacia El para que los israelitas guardaran la ley (Deut. 5:28-29).
Además de los diez mandamientos, Dios dio a Moisés las leyes que encontramos en Exodo 21-23. Estos fueron los mandamientos que Israel necesitaría obedecer si habían de guardar su pacto son Dios. Después que estos mandamientos fueron dados, Moisés vino y habló al pueblo todas las palabras de Jehová, ellos dijeron, "Haremos todas las palabras que Jehová ha dicho" (Ex. 24:3). Moisés escribió todas las palabras de Jehová y edificó un altar. Ofrendas encendidas y ofrendas de paz fueron ofrecidas. Moisés tomó la mitad de la sangre de los sacrificios y la puso en tazones; la otra mitad fue esparcida sobre el altar. Y tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: "Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho, y obedeceremos" (Ex. 24:7). Esta fue la tercera vez que los israelitas habían prometido que obedecerían la voluntad de Dios.
"Entonces Moisés tomó la sangre, y roció sobre el pueblo, y dijo: He aquí la sangre del pacto que Jehová ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas" (Ex. 24:8). Note cuidadosamente estas palabras, y compárelas con las palabras que Jesús usó cuando instituyó la cena del Señor (Mat. 26:28; 1 Cor. 11:25).
Después que se ofrecieran los sacrificios y se esparciera la sangre, Moisés y Aarón, Nadab y Abiú, y los ancianos de Israel subieron ante Dios, "y vieron al Dios de Israel; y había abajo de sus pies como un embaldosado de zafiro, semejante al cielo cuando está sereno. Mas no extendió su mano sobre los príncipes de los hijos de Israel; y vieron a Dios, y comieron y bebieron" (Ex. 24:9-11). En esta ocasión, el comer de la ofrenda de paz sirvió para sellar el pacto entre Dios e Israel.
A estas alturas, un pacto formal entre Dios e Israel existía ya. La idea fundamental del pacto era y siempre debía ser: "Si obedeciereis mi voz y guardareis mis mandamientos, yo seré su Dios y ustedes serán mi pueblo".
A las seis semanas los israelitas romperían completamente la promesa que habían repetido tres veces: "Haremos todas las palabras que Jehová a dicho". Esta promesa no fue rota solamente en esta ocasión, sino a través del Antiguo Testamento y aun al llegar éste a su fin. Los israelitas nunca llegaron a ser un pueblo de sacerdotes y una nación santa. En nuestra próxima lección estudiaremos por qué fue roto el pacto y profundizaremos más en lo que es la esencia de nuestra relación con Dios.
PREGUNTAS DE LA LECCION DOS
Definición de la palabra "pacto":
1. Defina la palabra "pacto".
2. Dé un ejemplo de cómo la palabra pacto podría ser usada hoy en asuntos seculares.
3. ¿Cuál es el significado radical de la palabra del Antiguo Testamento que significa pacto? 4. ¿Qué es lo que enfatiza la palabra del Nuevo Testamento que significa pacto?
5. En lugar de pacto, ¿cuáles son las palabras que podríamos usar más comúnmente en el lenguaje cotidiano?
II. En el pacto de Dios con el hombre la relación básica siempre ha sido la misma: "Yo seré su Dios; ustedes serán mi pueblo".
A. Éxodo 6:7:
1. ¿Qué experiencia desagradable tuvieron Moisés, Aarón, y los hijos de Israel en Éxodo 5? 2. ¿Para qué le dijo Dios a Israel que lo estaba tomando a sí mismo?
B. Éxodo 19:4-6:
1. ¿Qué significa esta declaración de Dios: "Os tomé sobre alas de águilas?
2. ¿Para que Israel llegara a ser el tesoro especial de Dios, qué tendrían que hacer ellos?
3. El propósito de Dios era que ellos fueran un _____________ de sacerdotes y una nación ____________________.
4. ¿Qué tenía que ver el ser Israel el tesoro especial de Dios, con el llamado que Dios les hizo para que fueran un reino de sacerdotes y una nación santa?
C. Éxodo 29:45:
1. ¿En lugar de decir "vosotros seréis mi pueblo", qué expresión usó Dios en este versículo?
2. Para que un pueblo pertenezca a Dios, El debe ______________entre ellos.
D. Levítico 18:
1. En este capítulo y a través del libro de Levítico, cierta frase se repite alrededor de cuatro docenas de veces. Esta frase es: "Yo soy ________vuestro_________."
E. Levítico 19:2:
1. Lo que Dios esperaba de Israel estaba relacionado con Su propia naturaleza: El dijo: _______ " seréis, ________ porque _________soy yo ___________vuestro Dios".
F. Levítico 26:12:
1. ¿Qué le fue agregado a la fórmula usual? "Y _________________entre vosotros".
G. Léase Deuteronomio 7:6-11; 14:1-2; 26:16-19:29:12-13; Josué 24:14-28.
1. En los pasajes de Deuteronomio, dos de ellos especifican el carácter del contrato en este pacto. ¿Cuáles son esos dos pasajes?
H. Jeremías 7:23-24:
1. ¿Qué tan bien cumplieron los hijos de Israel la promesa que le hicieron a Dios?
I. Jeremías 11:3-4, 10:
1. "Y me seréis por pueblo" se refiere a cierta clase de conducta que haría que el pueblo de Israel fuera el pueblo de Dios. ¿Cuál era esa conducta'?
2. ¿Qué dijo Dios que Israel había hecho con Su pacto?
J. Jeremías 24:7:
1. ¿Qué cosa nueva daría Dios a Israel para hacerlos Su pueblo? K. Léase Jeremías 30:22; 31:1.
L. Jeremías 31:31-34:
1. Dios dijo que haría un _________pacto con la casa de Israel y Judá.
2. ¿Cuáles serían las características de este nuevo pacto? La ley de Dios estaría en sus ______ y escrita en sus _________. El sería su________, y ellos serían su __________. Ninguno a su hermano diciendo _________a Jehová; porque todos lo___________. Dios la maldad de ellos y no se ________más de su pecado".
M. Ezequiel 11:19-20:
1. ¿Cómo prepararía Dios al Israel Restaurado para que fueran Su pueblo? El les daría un ___________. El pondría un espíritu ___________dentro de ellos. El les quitaría el corazón de ___________ y les daría un corazón de ________________.
2. ¿Cuáles serían las características de un corazón de piedra?
3. Así Israel __________________los estatutos de Dios y ___________________Sus ordenanzas.
N. Léase Ezequiel 14:11; 34:30-31; 37:23.
O. Ezequie137:27:
1. Dios dice: " Mi ______________estará en medio de ellos".
2. ¿Dónde está citado este versículo en el Nuevo Testamento?
P. Oseas 1:9-10:
1. ¿Qué significa Lo-Ammi?
2. ¿Qué había pasado con la relación especial entre Dios e Israel a causa de los pecados de ellos?
Q. 2 Corintios 6:16-7:1:
1. ¿Tienen los cristianos un acuerdo con Dios?
2. ¿Cuál es la relación básica que existe entre nosotros y Dios?
3. ¿Esta relación qué demanda de nosotros?
R. Apocalipsis 21:3,7:
1. ¿Dónde morará Dios, literalmente, entre los hombres y ser su Dios y ellos Su pueblo?
III. El pacto de Dios con Israel:
1. ¿Por qué sacó Dios a Israel de Egipto? (Ex. 6:7)
2. ¿Qué oportunidad Dios les ofreció en el monte Sinaí? (Ex. 19:5)
3. Para que se cumpliera el propósito que Dios tenía para Israel, ellos necesitarían llegar a ser un reino de ___________y una _____________ santa. (Ex. 19:6)
4. ¿Qué contestó el pueblo al ofrecimiento que Dios les hizo? (Ex. 19:8)
5. ¿Qué hizo Dios al tercer día?
6. ¿Qué relación hay entre los diez mandamientos y la ley de Moisés en general? (Deut. 4:13).
7. Por el gran temor a Dios que tuvieron en esta ocasión, ¿qué le pidió el pueblo a Moisés? (Ex. 20:1821).
8. ¿En Exodo 24:3, cuándo Moisés dijo al pueblo todas las palabras de Jehová y las ordenanzas, cuáles leyes y ordenanzas se habían dado hasta entonces?
9. Cuando el pueblo oyó las palabras de Jehová, ellos dijeron, "Haremos todas las palabras que Jehová ha _____________" (Ex. 24:3).
10. Se hicieron las preparaciones para que el pacto entre Dios e Israel fuera oficial. Un ________ se edificó. Se ofrecieron _________ y sacrificios de ______________.
11. La mitad de la sangre de los sacrificios fue esparcida sobre el altar; la otra mitad fue rociada sobre el ________________. (Ex. 24:6-8)
12. ¿Qué dijo Moisés acerca de la sangre?
13. ¿Qué dijo Jesús del fruto de la vid? (Mat. 26:28; 1 Cor. 11:25)
14. Después, los líderes de Israel subieron ante Dios y "______________a Dios, y __________
15. Recuerde que la idea radical de la palabra pacto es "comer". El comer las ofrendas de paz significaba que ahora ya formalmente existía un ________________________ entre Dios e Israel.