Firmes en la fe

Escríbenos / Firmes en la fe - Febrero 200


La unidad del Espíritu…
Un único sistema de creencia verdadero...  

UNA FE

Las divisiones, los celos y el sectarismo, son males que aquejan al pueblo de Dios, y son el resultado de quiénes quieren creer cada quien a su manera y, de querer hacer que otros sigan eso. ¿Qué hacer ante esto?

SER SOLICITOS EN GUARDAR LA UNIDAD DEL ESPÍRITU.
En Efesios 4, el Apóstol Pablo habla de la unidad del Espíritu y exhorta a los cristianos a estar solícitos en guardarla (V. 3). La Unidad de la cual el apóstol habla no es cualquier unidad, es la unidad del Espíritu. Esto es, la unidad enseñada por el Espíritu.

Por lo tanto no nos corresponde a los seguidores de Cristo, establecer la base para la unidad, sino guardar la que ha sido enseñada por el Espíritu. Las divisiones y sectarismos son precisamente el resultado de no tomar en cuenta (Efesios 4:3-6).

Que tremendo sería que todos prestáramos atención a esto que el apóstol Pablo enseña en Efesios. Pues sería el fin de toda división.

LA PAZ COMO RESULTADO.
Obviamente al observar todos los seguidores de Cristo (Efes 4:3-6), vamos a poder estar bien unidos y en paz. Donde no hay paz, hay conflicto, confusión y enemistad. Si realmente los creyentes en Cristo queremos la paz entre nosotros, y obedecer la voluntad de Dios, entonces debemos hacer lo que el Espíritu Santo dice por medio del apóstol Pablo en (Efe. 4:3).

PAZ “NO GUERRA FRÍA”
Cabe mencionar que la paz de la cual se habla no es solamente la ausencia de conflicto, no se trata del dejar de pelear y vivir separados, como en una “guerra fría”. La paz es el dejar de pelear, pero también la de vivir en armonía, en buenas relaciones entre hermanos, en las cuales todos seamos de un mismo sentir. Esta paz solamente se logra con quiénes han determinado ser solícitos en guardar la unidad del Espíritu.

LA BASE PARA LA UNIDAD MENCIONA UNA FE VERDADERA.
En Efesios 4:3-6, se nos mencionan siete cosas que en su totalidad conforman la base establecida de la unidad determinada por el Espíritu. En este Articulo nos estaremos refiriendo a una de ellas, y esto es, que hay una fe (Efesios 4:5).

Una fe, es lo que dice el apóstol Pablo hablando por inspiración divina. Dios ha dado a conocer una fe y punto. La palabra “fe” en (Efesios 4:5), se refiere al sistema de creencia o enseñanza, la cual es de origen divino.

ES LA FE QUE DEBE SER PROMOVIDA, CREIDA Y OBEDECIDA.
Solamente hay pues un sistema de creencia.  En Romanos 1:5 dice: “por medio de quien hemos recibido la gracia y el apostolado para promover la obediencia a la fe entre todos los gentiles, por amor a su nombre;..” (LBLA).

Este texto, hace referencia a esa fe singular de la que nos habla el apóstol Pablo en su carta a los Efesios. Esa fe o sistema de enseñanza revelado por Dios, era lo único que ellos (los apóstoles) predicaban, e invitaban a las gentes de todas las naciones a obedecer. Esa es la fe que hoy al igual que en la época de los apóstoles, debe ser promovida, creída y obedecida (Romanos 16:26).

LA FE DE JESUCRISTO.
Por lo tanto la “fe” que debe ser predicada, no es mi fe, ni es su fe, ni la fe de ningún otro, no es lo que yo quiera promover como doctrina. No es lo que yo crea. Hay una fe que debemos creer, una fe que debemos tener y predicar, y es la fe de Jesucristo, considere  (Apocalipsis 14:12).

Lamentablemente aún dentro de la hermandad, hay quienes no han considerado seriamente esto,  que lo que debemos enseñar por todas partes no es mi creer, mi fe, sino la fe de Jesucristo, que es la fe verdadera.

Los discípulos de Cristo en el tiempo de los apóstoles perseveraban no en su propia fe, o sistema de creencia o doctrina, sino en la de los Apóstoles (Hechos 2:42). Muchos convierten asuntos triviales, asuntos de opinión en cuestiones de fe, y luego las andan promoviendo como si fueran de la fe de Jesucristo. Cuando se les confronta, entonces dicen “bueno es lo que yo creo como doctrina, y nadie me puede prohibir que lo crea o enseñe”.

Este tipo de actitud caprichosa de enseñar lo que es de "la fe de cada quien" es lo que está trayendo en muchos lugares sobre la iglesia del Señor, conflicto y perturbación, y por lo tanto la falta de paz entre la hermandad.

Aquellos que quieren a pesar de todo, impulsar sus propias creencias o enseñanzas demuestran que no desean estar siendo solícitos en guardar el sistema de fe o doctrina enseñada por el Espíritu, sino que quieren promover de manera caprichosa su propia fe o creencia. No podrá haber unidad y paz con quienes actúan así, pues creen y enseñan al margen de la fe única y verdadera, que es la fe de Jesucristo.

PARA TENER A DIOS EN COMUNIÓN.
Hemos considerado que sólo hay una fe, la fe de Jesucristo. Entonces debemos perseverar en esa fe o forma de enseñanza o doctrina, para tener a Dios en comunión (2 Juan 9). Muy a pesar de lo que muchos digan, si no están perseverando en la doctrina de Cristo, en la fe de Jesucristo, la verdad es que no tienen a Dios en comunión. No debemos permitir el ser engañados, no debemos descuidarnos, sino asegurarnos de seguir fielmente la Fe de Jesucristo.

Finalmente, vale la pena mencionar que todos debemos estar por tal razón motivados en escudriñar las sagradas Escrituras, a discutirlas con actitud espiritual, no para demostrar quien sabe más y quien es mejor, o por cualquier otro propósito carnal, eso no contribuye a la paz y a la edificación del cuerpo de Cristo.  Al estudiar y debatir la Biblia deberíamos tener en mente (Filipenses 4:8), para que así podamos actuar. Amemos a los hermanos.

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